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Informe Especial: 'La Trampa', una Trampa Para Migrantes en Reynosa

1 year 4 months 3 weeks ago Monday, March 18 2019 Mar 18, 2019 March 18, 2019 6:09 PM March 18, 2019 in Somos Noticias

MCALLEN - Los peligros que enfrentan los inmigrantes durante su travesía hacia los Estados Unidos van desde lesiones hasta secuestro y muerte; estos riesgos se incrementan en Reynosa.

Una investigación de Noticias Canal 5 descubrió que los carteles no representan en único peligro para los migrantes en México.

Los inmigrantes saben que conseguir el  paso por la frontera de México y Estados Unidos puede tardar tanto como llegar a ella.

Puede tomar aún más tiempo cruzar si se encuentran en México ilegalmente y son detenidos.

Los números que hemos reunido muestran que los tiempos para cruzar pueden ser drásticamente alterados por la avaricia, corrupción y la oportunidad.

La atracción del sueño americano trajo al joven cubano, Yosiel Rodríguez-Reyes.

El nos dijo “Salí en una lancha rústica en la noche del  20 de julio hacia México. Mi intención era entrar a los Estados Unidos legalmente.”

Rodríguez-Reyes estaba navegando hacia México; las políticas de inmigración estaban llegando.

Los que buscan asilo como él, estaban en espera en los puentes del Valle del Río Grande el verano pasado.

Se encontraban ahí por la Política de Cero Tolerancia que fue implementada en abril del 2018.

La política amenazaba la separación de familias e implicaban sanciones federales si los inmigrantes cruzaban ilegalmente buscando asilo.

Los Puertos de entrada se llenaron y los oficiales de Aduanas y Protección Fronteriza, empezaron a pedir a los inmigrantes que esperaran en los puentes del lado mexicano para buscar asilo.

Los oficiales de Migración mexicanos empezaron a retirar de los puentes a los inmigrantes encontraban en México ilegalmente en junio del 2018.

Los oficiales los llevaban a un edificio de detención temporal donde podían ser retenidos hasta por siete días.

Las leyes mexicanas de migración dicen que los inmigrantes deben ser trasladados a un centro de detención de largo plazo donde deben llenar la papelería para poder estar en México legalmente.

Esta era la suerte que esperaba a Rodríguez-Reyes si era detenido, y así fue.

Fue llevado de un autobús dirigido a Reynosa.

Rodríguez-Reyes dice “En un punto de revisión antes de llegar aquí, está como a dos horas u hora y media de aquí es donde me preguntaron ¿tienes documentos? yo contesté ¿documentos? No, no tengo documentos.”

Dice que Inmigración de México lo llevó a un centro de detención provisional localizado en el Puente Internacional Reynosa- McAllen.

Ahí procesan a los inmigrantes antes de ser llevados a un centro de detención de largo plazo.

Carlos, un inmigrante detenido ahí por meses dijo, “Estamos como en un lugar escondido donde nadie sabe nada de nosotros”.

Fue en un sótano donde Rodríguez-Reyes conoció a Carlos y a Germán, otros inmigrantes que quieren solicitar asilo en los Estados Unidos.

Germán dice, ”Yo nunca pensé que llegaría a estar en esta situación.”

Carlos y su familia arribaron a Tamaulipas en julio.

Ellos fueron separados y Carlos terminó en un centro de detención provisional en el Puente Internacional Reynosa-McAllen.

Germán, como Rodríguez-Reyes fue llevado del autobús antes de llegar a Reynosa.

Él dice que un oficial de Inmigración Mexicana lo interrogó.

“Me preguntó ¿cuál es la contraseña? Dice Germán “Yo contesté no tengo una contraseña, porque vine solo sin un guía, o un coyote o nada como eso”.

Los detenidos en el sótano no tienen permitidas vistitas, ellos introdujeron un teléfono celular.

Por medio de este, compartieron imágenes de sus condiciones de vida.

Ellos pasan la mayoría del tiempo en un dormitorio que Carlos describió que tiene espacio para 16 “camas” dobles hechas de cemento.

“Parecen tumbas. Bueno es así como las llamamos”, dice.

El espacio está limitado, a pesar que en esa parte del centro de detención, tiene 32 camas. Alguna vez hubo 100 personas ahí.

Dormían donde podían, aun en el piso.

Los baños y regaderas eras casetas abiertas con instalaciones con poco mantenimiento donde no había ventanas.

Durante una de las llamadas, la voz de un niño se escuchaba en el fondo, no se supone que deban estar ahí.

Inmigrantes de todas las edades y los que se encuentran ilegalmente en

México estaban mezclados con los que tienen permisos legales.

Había algunos clientes de un abogado de derechos humanos Jennifer Harbury que explica que un status legal no garantiza la libertad en México.

Harbury agrega “La gente empezó a ser detenida y deportada, fue aterrador.

Luego, aun teniendo una visa láser o papeles de residencia permanente o ciudadano mexicano, no se les permitía estar en el puente en absoluto.

Carlos sabía la razón por la larga espera, el describió su situación como un atolladero.

“Cuando eres atrapado aquí, caes en una trampa, en un secuestro legal” dice Rodríguez-Reyes.

Si él quisiera salir, vendría con un precio.

“Cuando llegue me dijeron, ‘no, para salir tendrás que pagar $3,500 dólares,” él dice.

Oficiales de inmigración de México aceptaron sobornos por terceros, recibiendo dinero por transferencias bancarias o directamente por efectivo.

Oficiales de inmigración en Reynosa empezaron a ver a los inmigrantes como una oportunidad de negocio.

Harbury explica que es una situación cada vez más común.

"Los refugiados son una mercancía popular por todo el norte de México y también el centro y el sur. Todo lo que tienen que hacer es agarrarlos y es casi dinero gratis," ella explica.

Reportes de extorción en México crecen con el número de personas buscando asilo que entran al país.

El director de México y Derechos de Inmigrantes, Mareen Meyer, que forma parte de un consejo de ciudadanos que hace recomendaciones de política a la oficina de inmigración de México, dice que México está abrumado.

Ella dijo que México tenía 200,000 solicitudes de asilo en 2018, un aumento del 300 por ciento en comparación con años anteriores.

Es una ola que México no estaba preparado para abordar.

Meyer dijo, “Había técnicamente solo 15 agentes de refugio para procesar solicitudes de asilo en todo el país. Como quiera está muy, muy bajo.”

Las largas esperas en los puertos de entrada, el alto volumen de inmigrantes detenidos en México y una estructura débil para manejar las solicitudes de asilo y visado crearon un semillero para la corrupción en lugares como Reynosa.

Inmigrantes en la misma situación que Rodríguez-Reyes enfrentaron tres opciones: pagar, esperar, o escapar.

Él dice que tomaron su decisión, “Llegamos al rio y nos metimos.”

Rodríguez-Reyes, German y otras tres personas huyeron de la detención el 7 de enero.

Carlos se quedó atrás con su familia.

Rodríguez-Reyes dice que oficiales de inmigración corrieron tras el grupo, “y los jefes de inmigración nos estaban correteando. Cuando vieron que llegamos al rio, dijeron, ‘cuídense Cubanos. Se van a arrepentir,’ ellos decían. ‘Se van a arrepentir.”’

Uno del grupo casi se hundió y la Patrulla Fronteriza confirmo que tuvieron que llevar ese inmigrante al hospital.

German no logro llegar al otro lado; él fue capturado por agentes de inmigración Mexicanos.

Rodríguez-Reyes está ahora en detención en EE.UU. esperando para defender su caso ante un juez de inmigración.

Se lamenta, "Planeé entrar legalmente a este país, entregarme en el puente, pero no pude porque la inmigración mexicana me dejo dos horas antes de llegar a Reynosa y me encerró".

El cargo federal de entrada ilegal en los EE.UU. aparecerá en su expediente.

Saltaron al río debajo del puente McAllen-Reynosa.

El centro de detención provisional está del lado de Reynosa.

Una fuente del Instituto Nacional de Inmigración de la Ciudad de México confirmó que el director del centro fue removido de sus funciones; el centro fue cerrado.

Rodríguez-Reyes sigue detenido en EE.UU. esperando su audiencia en la corte.

German y Carlos fueron trasladados a otro centro de detención hace unas semanas.

Carlos está de vuelta con su familia esperando un visado humanitario.

Estuvieron separados durante ocho meses.

 

 

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